orgullosa por siempre

“Rusia sólo puede hacerse con la victoria”

Entrevista con Aleksandr Dugin

Publicado: 2022-05-19



Fuente: el manifiesto.com 13 de mayo de 2022

Para muchos Alexander Dugin es un desconocido. Lo será más, gracias a la tiranía mediática impuesta por Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Japón y la Unión Europea a sus neo y narco-colonias. Dugin es un gran ausente en nuestras universidades donde, en las más nuevas, las facultades de filosofía, ciencias políticas, sociología no existen y en las más antiguas desaparecieron arrastradas por la vorágine del mercantilismo, las “finanzas”, la informática. Aquí sólo diré que Dugin es a quien se le atribuye gran influencia en el pensamiento filosófico y geopolítico de la Rusia actual. El facilismo occidental lo denomina “Putinismo”. Hay que decir, sin embargo, que la filosofía y la geopolítica que nutre el ethos civilizatorio de la ortodoxia, la soberanía, la libertad, el paneslavismo y el eurosianismo ruso, anteceden a Putin y lo trascienden. Está presente en la obra de sus pensadores de los siglos XIX, XX, XXI y encuentra sus raíces mucho antes. Por razones de espacio no me extenderá en esto. Daré paso a la entrevista realizada por periodistas italianos, según la fuente de donde la extraje. Se trata de una entrevista en la que al autor y mentor mejor autorizado de la Cuarta Teoría Política perfila el futuro geopolítico de la Federación Rusa a partir de una clara delimitación respecto de Europa, de Occidente, de la Iglesia de Roma; y tras su victoria sobre los aliados judeo-nazi-sionistas de Ucrania y la OTAN. (rubèn ramos-alizorojo)

Profesor Dugin, muchos en Europa han comenzado a hablar de la Tercera Guerra Mundial. ¿Cree acaso que Rusia está lista para enfrentarse directamente con la OTAN o existen líneas rojas que no va a cruzar en su intervención en Ucrania?

El meollo del asunto consiste en que una vez que Rusia ha lanzado la operación militar especial no puede sino salir victoriosa de ella. Podríamos decir que los objetivos concretos consistirían en un dominio máximo de todo el territorio de Ucrania y en un dominio mínimo de toda la región de Novorrusia que va desde Odessa hasta Járkov. La liberación de un territorio mucho menor nunca podría ser considerada una victoria; se trata de “ser o no ser”. Ahora bien, Occidente tiene prioridades muy distintas, pues perder la totalidad de Ucrania –que le ha costado cerca de treinta años dominar y subordinar a sus intereses– constituiría sin duda un retroceso, pero no un golpe mortal. Además, Occidente ha conseguido con todo esto obtener un enemigo real que le permite resolver muchos problemas, entre ellos la consolidación de la OTAN, el fortalecimiento de la influencia de Estados Unidos sobre Europa, relanzar la globalización e incluso salvar la hegemonía estadounidense. De hecho, incluso si Occidente sufre una derrota en Ucrania podrá impulsar toda clase de proyectos. Pero esto no se aplica a Rusia: si fuéramos incapaces de lograr nuestros objetivos, recibiríamos un golpe fatal. Rusia ha cruzado el Rubicón y eso implica que nuestro único modo de seguir existiendo es conseguir la victoria.

Es por eso por lo que creo que Rusia hará todo lo que esté a su alcance para ganar, lo cual implica la posibilidad de una guerra nuclear. Occidente puede resolver las cosas de muchas otras maneras, dejando de lado la confrontación directa y el suicidio nuclear de la humanidad. Rusia consideraría que está en guerra con la OTAN en caso de que un contingente militar de países pertenecientes a esa alianza (como Polonia o Rumanía) llegará a entrar en Ucrania: ello sería el inicio de la Tercera Guerra Mundial. Pero esto no depende de Rusia, sino de Occidente. En caso de que Occidente decida iniciar la Tercera Guerra Mundial, es decir, enviar un contingente militar o involucrarse directamente en el conflicto de una manera u otra, entonces podremos decir claramente que se ha iniciado este conflicto. No obstante, si lo único que hace Occidente es enviar ayuda a Kiev, no estallará la guerra entre ambos contendientes.

¿Cuándo cree que Rusia parará la ofensiva? ¿Existe acaso una cantidad de territorios o espacio que Rusia desee ocupar y del cual ya no pasará?

Creo que ya he respondido a esa pregunta: existe una cantidad máxima y una cantidad mínima, pero esto último depende de los resultados de la guerra. Pienso que el gobierno ruso desde el principio apuntó a dominar el máximo de territorio posible desde que lanzó la operación militar especial, y por eso ha habido ataques en zonas occidentales de Ucrania como Lvov. Sin embargo, para nosotros también sería una victoria liberar simplemente los territorios de Novorrusia como Járkov, el Donbass, la región de Jerson, Zaporizhia, Nikolayev, Dnipropetrovsk y Odessa.

¿No piensa que estas diferencias entre Rusia y Europa podrían resolverse por medio de una conferencia internacional?

Considero que las relaciones diplomáticas entre Rusia y Europa se restablecerán bajo un nuevo formato una vez que la operación militar especial culmine con nuestra victoria. Por ello, no tiene sentido ningún diálogo antes de que alcancemos este punto, especialmente porque se basa en el cese de las hostilidades. Rusia no se detendrá hasta alcanzar la victoria; después de eso se podrá negociar.

¿No considera que Rusia forma parte de Europa y que su cultura pertenece a nuestra zona de influencia? ¿Qué quedará de todo eso una vez que haya terminado la guerra? La ruptura de todos nuestros lazos culturales, ¿no significará una perdida tanto para Europa como para el pueblo ruso?

La cultura europea contemporánea, basada en la cancelación, los LGBTQI+, el transhumanismo y el postmodernismo, no tiene nada que ver con la verdadera Europa, pues todo eso se ha construido sobre la negación de sus propias raíces.

Occidente es una civilización decadente que ha maldecido sus propios cimientos y que ahora agoniza, por lo que pienso que es positivo que Rusia corte toda relación con ese montón de desechos radioactivos en que se ha convertido Europa. Además, Rusia nunca ha formado parte de Europa ni antes ni después de los Urales. Somos una civilización distinta y completamente autónoma de carácter ortodoxo y euroasiático. La ruptura de nuestras relaciones sólo afectará a los europeos, pues Rusia tiene cimientos que, por establecer una analogía, se parecen más a la verdadera Europa que a la parodia de Europa que ha construido la Unión Europea liberal, atlantista y decadente.

¿Cuál considera que es el futuro del Nuevo Orden Mundial y qué papel jugará la democracia en él?

El Nuevo Orden Mundial es la fase última del liberalismo; es decir, el momento en que el liberalismo se convierte en un sistema totalitario en el que se suprime cualquier forma democrática en pro de la creación de un Gobierno mundial transnacional que dictamina cuáles son los valores, las normas y reglas que la humanidad debe seguir, a la vez que determina qué está permitido y qué está prohibido sin tener en cuenta las diferencias entre las distintas civilizaciones y culturas. Todo esto nos lleva a considerar que el NOM tiene por objetivo crear un campo de concentración mundial donde la democracia desaparecerá. Rusia tampoco tendrá ningún futuro en él, pues sigue defendiendo su soberanía, su identidad y su propio sistema de valores que nada tiene que ver con las normas que ha creado el globalismo. Es por eso por lo que Rusia lucha a favor de la multipolaridad, pues no considera que exista una sola civilización (liberal, como lo pretende Fukuyama) sino varias (como lo defiende Huntington).

¿No considera que Rusia, que posee un territorio muy extenso, podría ser engullida económicamente por China?

No lo creo. Rusia es una gran potencia no sólo por la cantidad de territorios y recursos de que dispone, sino también por su armamento y voluntad política. Es cierto que económicamente somos muy inferiores a China, pero contamos con otras ventajas estratégicas de las que esta última carece. Por otro lado, no considero que China sea una amenaza para Rusia, sino un aliado en nuestra lucha contra la hegemonía occidental y a favor de la creación de un mundo multipolar. China no puede mantener su soberanía sin Rusia y Rusia no podrá seguir siendo soberana –especialmente ahora– sin el apoyo de China.

¿Qué opina de las ideas del papa Francisco, un hombre independiente de la influencia de Estados Unidos, y su negación de la “guerra justa” en favor del diálogo?

El papa Francisco es la máxima autoridad de una rama del cristianismo que desde la Edad Media no tiene ninguna autoridad sobre los ortodoxos. Además, el papado tiene una influencia mínima dentro del actual Occidente anticristiano y ha quedado reducido a una función humanitaria carente tanto de sentido como de importancia, por lo que nos da igual cualesquiera que sean sus opiniones sobre las guerras “justas” e “injustas”. Además, incapaz como es de entender nuestra posición, su llamamiento a negociar con una civilización que para los ortodoxos no es más que la encarnación del Anticristo, es algo que para nosotros no tiene peso alguno. Sólo debemos ver cómo los católicos han apoyado la rusofobia dentro de las filas de los uniatas ucranianos, lo cual es uno de los factores que han desencadenado el actual conflicto.

Lev Tolstoi es un escritor ruso muy leído y admirado en Europa, siendo el precursor de la no violencia defendida por Gandhi. ¿Qué opina de Tolstoi y su legado?

Tolstoi no es muy popular en la Rusia contemporánea. Sus llamamientos a rechazar la Iglesia y la monarquía provocaron terribles sufrimientos al mundo ruso durante el siglo XX, por lo que se encuentra muy desacreditado a los ojos del pueblo.

Citarlo resulta contraproducente. Personalmente, creo que es un pensador muy interesante, especialmente en sus escritos sobre las herejías y sectas populares rusas. Sin embargo, eso forma parte de mis investigaciones académicas. Por otro lado, creo que el pacifismo a ultranza no es otra cosa que una justificación de la guerra total. Dostoyevski fue quien predijo la consecuencia final de todas estas ideas; él, a diferencia de Tolstoi, siempre fue un místico y un defensor del patriotismo radical: es uno de los guías más importantes de nuestra sociedad y quizás la expresión de nuestro logos. Su influencia se constata en la cantidad de series y películas que han adaptado sus obras, lo cual contrasta con el desinterés general por Tolstoi.


Escrito por

rubèn ramos

sociólogo y educador peruano, post-doctorado en Filosofía, política e historia de las ideas en América latina.


Publicado en

alizorojo

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